La Hermandad
La hermandad
La denominación de nuestra Hermandad es:
Hermandad Penitencial y Cofradía de Nuestro Divino Redentor Jesús Cautivo en el abandono de sus discípulos, María Santísima de la Trinidad y Santa Isabel de Portugal.
FINES
Dar testimonio de nuestra Fe a través de la formación, la caridad y la liturgia
La formación, Juan Pablo II lo llama “compromiso”: «El modo de realizar el fin general de la Iglesia exige una formación para vivir la comunión, la comunidad eclesial y, en concreto, en el marco de pertenencia a la Iglesia particular. El viejo empeño formativo de la Acción Católica se inserta con fuerza en el compromiso de formar para lo asociativo y comunitario».
En definitiva, “toda asociación de fieles en la Iglesia debe ser, por definición, educadora de la fe”.
La Iglesia y por ende cualquier grupo de ésta tiene la misión y la obligación de orientar la fe de los creyentes. No puede vivir aislada de la realidad social. Si la fe incide en todas las dimensiones de la vida humana, el servicio a la fe exige una enseñanza por parte de la Iglesia que llegue a todos los ámbitos de la persona y de la sociedad. Es decir, el mismo servicio a la fe exige la enseñanza social de la Iglesia.
La caridad, es el signo visible del amor de Dios a los hombres y de la presencia evangélica de su Iglesia.
El evangelio anuncia la cercanía del Reino de Dios; llama al seguimiento de Jesús, a participar en su misma vida. Pero todo esto implica una profunda conversión. En ella está comprometida toda la persona. La conversión que exige el evangelio abarca todas las dimensiones; también la vida social y la actividad económica.
La fe se manifiesta en la vida y en la praxis social. Sin obras, la fe está muerta. Está viva cuando ilumina e incide en todo el ser cristiano, en su múltiple actividad social, económica, política.
Nuestra obra se basará en los siguientes centros de referencia: la dignidad de la persona, el valor cristiano del amor, el compromiso por la justicia y la promoción del bien común.
La liturgia, es el culto oficial del Iglesia, es decir, el conjunto de símbolos, cantos y actos, por medio de los cuales la Iglesia expresa y pone de manifiesto su religión para con Dios.
Mediante la liturgia el hombre encuentra a Dios, es más, según el Concilio Vaticano II la liturgia es el medio por el que se ejerce la obra de nuestra redención. Atendiendo a estas consideraciones, creemos que la liturgia debe ser el pilar fundamental que vertebre cualquier grupo cristiano.
Carisma trinitario
La Hermandad se verá identificado con los elementos esenciales de la identidad trinitaria:
Veneración a la Santísima Trinidad como Dios y como fundamento de su carisma redentor: el Padre que ama a los hombres y que, por el Espíritu, envía a su Hijo para redimirlos de sus cadenas, es el motor de toda redención para el hombre.
La Santísima Trinidad es fuente inagotable de la caridad y debe traducirse en el servicio a la redención y misericordia, basándonos así, en el siguiente lema: “Gloria a Ti Trinidad y a los Cautivos libertad”.
La vivencia de la Trinidad sintiendo la vocación trinitaria como llamada a ser signos del misterio del Dios cristiano dando testimonio personal y colectivo de que el Dios de Jesús es amor, libertad, comunión, Trinidad, el Dios de los hermanos en Cautividad.
Servicio a la liberación: escuchando las nuevas cautividades.
Plena integración en la Parroquia de Santa Isabel
La Hermandad debe ser activa, es decir, no solo nos ocuparemos de organizar nuestros cultos y actividades, sino que pretendemos trabajar para y por la parroquia, en coordinación con los diferentes grupos que se integren en ella. Para ello contaremos con la ayuda de un guía espiritual, que será nuestro Párroco o Capellán. Él nos orientará en todas las cuestiones de la vida diaria: cultos, formación, caridad, necesidades de la parroquia, etc.
Compromiso con la Juventud
Vivimos en una sociedad en la que se ataca y cuestiona permanentemente nuestra Fe, acercándonos a un peligroso relativismo de valores morales y éticos. Por esta razón consideramos de vital importancia acercarnos a los más jóvenes para hacerles llegar la palabra de Dios en toda su extensión y con su verdadero significado.
Extensión de la devoción por Cristo y María
Nuestra acción puede ser necesaria e importante para el crecimiento y engrandecimiento de la zona de Santa Isabel, que al ser un barrio de construcción relativamente moderna carecen de la importante aportación evangelizadora que supone una Hermandad o Cofradía.
escudo
El Escudo de nuestra Hermandad representa un águila bicéfala exployada cargada en el centro por un escudo ovalado fileteado de oro, rematada por la corona real.
En el escudo ovalado, trae sobre fondo blanco la Cruz Trinitaria y bajo ésta, la inscripción Año MMXII, año de fundación de la Hermandad.
Asido por las garras del águila, una espada en su siniestra y una rama de olivo en su diestra.
El Escudo de nuestra Hermandad tiene como punto central y eje compositivo la Cruz griega de los colores rojo (en su aspa vertical), y azul (en la horizontal), signo de los cristianos y de la Orden de la Santísima Trinidad, enmarcada dentro de un blasón ovalado sobre un águila bicéfala (símbolo evangélico), coronada por un timbre de la corona real. El águila bicéfala sostiene en sus extremidades una espada, símbolo de la cristianización del Reino de Jaén por San Fernando y de la nueva evangelización a la que llama el Papa Benedicto XVI, pontífice durante la creación de este grupo de fieles) y una rama de olivo (símbolo de la tierra de Jaén, de la Paz y de una especial significación evangélica y pasionista).
medalla
La medalla representa el escudo de nuestra Hermandad. Será plateada e irá colgada de un cordón de seda, alternando los colores rojo, azul y blanco roto.
El segundo día del Triduo en honor a Nuestro Divino Redentor Jesús Cautivo, celebrado en la primera semana de Cuaresma, se impondrá a los Hermanos que lo soliciten la medalla de la Hermandad.
Los cofrades tendrán derecho a portar la medalla de la Hermandad en los cargos corporativos.
